sábado, 13 de abril de 2024





Los días seguían transcurriendo y al parecer Abraham sin darse cuenta me enviaba fotografías de esa tierra hermosa que yo tanto amaba .
Los correos y las conversaciones eran mas fluidas, a no ser por el detalle de su enfermedad que se me había revelado años atrás sin conocerlo, todo seguía su curso normal, éramos tan solo dos amigos del alma conectados de una forma especial.
Cierto día, una imagen enviada por él , hizo que al verla  mi llanto fuera de manera abrupta.
Sin saber el porque , comencé a sentir algo dentro de mi que hizo que mis lágrimas salieran sin poder contenerlas.
Era un lugar de su ciudad que me había causado tal efecto.
No entendía el porque de mi angustia, siempre que hablaba de México, mi interior se sacudía pero por sobre todas las cosas comenzaba una tristeza que no inexplicable y duradera.
Al comentarle lo sucedido, me envió mas fotos de este bello lugar , lo cual al recibirlas hacían que nuevamente mi corazón se hiciera pequeñito.
A partir de ese momento seguía recibiendo imágenes de mi México amado sin problemas , solo cuando alguna tenía que ver con el pasado de otra existencia, me daba cuenta porque comenzaba a llorar sin previo aviso.
El era un hombre que si creía en vidas pasadas e intuía lo que estaba sucediéndome, por esa razón seguía cada día enviándome imágenes de diferentes lugares.
Un día me enseñó a realizar ejercicios para que mi intuición se desarrollara mas.
No tenía demasiada idea de como hacer pero fui siguiendo las dos cosas que me pidió que hiciera y cada tanto lo aplicaba, como al escuchar el timbre del teléfono intuir quien podía ser o antes de mirar el reloj pensar que hora podía ser .
Al término de un tiempo, ya podía con diferencia de poquitos minutos saber la hora casi exacta o presentir quien llamaba por el teléfono.
Sin duda alguna esto me ayudó a comenzar a desarrollar algo en mi que estaba dormido,,,,la intuición y otras cosas.
Recuerdo que después de haber aprendido estos ejercicios , me fui de retiro espiritual a un lugar en medio del campo .
Era un retiro de total silencio durante tres días, con unos monjes benedictinos a quienes al día de hoy adoro por su sencillez para vivir y dar al prójimo sin pedir nada a cambio y a quienes debo mucho mas de lo que ellos imaginan.
El lugar es hermoso, la naturaleza y la paz que reina en ese sitio es maravillosa, es ahí donde uno puede volver a ser autentico porque el silencio grita y nos hace descubrir muchas cosas que a diario no podemos ver.
Fue así que un día me encontraba disfrutando del campo , de ese sol y ese bello amanecer que Dios me regalaba con todo su amor .
Comencé a caminar sin darme cuenta, los árboles y los pájaros acompañaban mi andar jubiloso, los perros del lugar , eran dos, también estaban a mi lado.
Ellos iban adelante como cuidándome, mientras yo me deleitaba a cada paso con todo lo que la Madre Naturaleza me obsequiaba....mariposas, flores el perfume del pasto aún mojado en algunos sitios por la diversidad de árboles y donde el sol no llegaba por la frondosidad de los mismos, todo parecía ser un paraíso y de hecho lo era.
En un momento dado sentí un ruido extraño, era como que algún animal me había pasado muy cerca rápidamente, pero no pude verlo,  comencé a sentir que los perros que estaban a mi lado habían salido corriendo .
Entonces fue que escuché el lamento y la pelea de mis compañeros de aventura, parecían que los estaban lastimando , que con alguien peleaban pero no sabía que podía ser y hacer..
Mi corazón comenzó a latir fuertemente por ellos , presentía que algo malo les sucedía , fue ahi que me di cuenta que me había perdido en medio de aquel bosque tan bello , pero que en ese momento me estaba atemorizando por lo que acontecía.
En un momento ya no se sintió mas nada, el silencio parecía gritar, entonces pensé que no vería mas a los perritos que tan amablemente me habían escudado.
Al sentirme perdida sin saber como volver, recordé a Abraham mi amigo del alma, debía hacerle caso a mi intuición, no era fácil, los árbole parecían todos iguales, el miedo a lo que había sentido me lo hacía mas difícil, pero pasó algo..............una mariposa blanca se detuvo a mi lado, para mi son almas que siempre están con uno acompañándonos y sentí a mi amada abuela, una mujer adorable, que se me había adelantado hacía no mucho tiempo.
Entonces la calma volvió a mi , mi intuición me iba llevando ...y estaba dando sus frutos...... ya casi llegando a la salida ...uno de los perritos apareció de la nada sano y salvo, lo había encontrado ,estaba vivo!!.
Me sentí tan feliz por el y tambien por mi , agradecí a Dios por ello llorando de alegría y agradeciendo a mi amigo por haberme enseñado a desarrollar esa habilidad que hasta ese momento no la había necesitado.

correo




Separados por la distancia física, por las fronteras entre naciones, tú y yo tuvimos oportunidad de reencontrarnos y ya empezamos, en consecuencia, a unir los trozos de antaño, los fragmentos que quedaron dispersoa en una vida y en otra; sin embargo, espiritual y mentalmente permanecemos unidos, en total armonía.
   Nos reencontramos, amiga del alma y hermana del corazón; pero también es cierto esa sensacion que te dictó tu ser interno y que proviene del ayer, nos faltó tiempo. Los acontecimientos de otras épocas, las enfermedades y la muerte nos arrebataron la oportunidad de continuar protagonizando una historia extraordinaria, intensa e irrepetible.
   Hay un mensaje escondido en esto. 
    
   La distancia física y las separaciones duelen, pero cuando aprendemos a amar con intensidad a quienes nos rodean y comprendemos que todos provenimos de la misma fuente universal y que, por lo mismo, somos hermanos y debemos mostrarnos los más puros sentimientos, empezamos a crecer. 
   Qué lección tan maravillosa. 
    
   Hoy, hermana del corazón, vives en Uruguay y yo en México. Tienes una maravillosa familia a la que entregas lo mejor de ti, resultado de todo el aprendizaje y de las experiencias de tus vidas pasadas. Yo, en tanto, recuerdo a mi padre y también entrego todo mi amor a mis dos hijas, a mi mamá, a mis hermanos y a mis sobrinos que ya conoces por fotografía. Son nuestras respectivas familias, amiga querida del alma y hermana del corazón, y cotidianamente les ofrecemos lo mejor de nosotros; no obstante, tu ser y el mío laten al unísono y se complacen porque saben que tras la temporalidad y las fronteras, existe un horizonte amplio, y que si ahora pasamos las pruebas, mañana compartiremos capítulos con plenitud.

    
Y coincido con tu revelación en el sentido de que mi abuelita estaba muy preocupada por sus hijos, principalmente por mi mamá que era la única mujer y apenas iba a cumplir tres años de edad, y por su hijo más pequeño, Eugenio, quien era un bebé de meses.